Como resultado de este despliegue, sobre un total de cien motos controladas, se secuestraron 26 unidades debido a diversas irregularidades. Entre las infracciones más recurrentes se detectaron la falta de documentación obligatoria para circular y la ausencia del casco de seguridad, elementos fundamentales para la protección de la vida y el orden vial.
“Este procedimiento se encuentra estrictamente vinculado a una política activa de seguridad urbana que el Municipio sostiene para transformar la realidad del barrio y sus zonas aledañas”, explicó el secretario de Gobierno local, Dr. Osvaldo Aymo.
La intervención estatal no se limita al control de tránsito, sino que incluye una fuerte inversión en infraestructura preventiva. Durante los últimos meses se completó el recambio de luminarias por nueva tecnología led en todo el barrio, lo que permite una mayor visibilidad y disuasión del delito. Asimismo, se han reforzado las medidas de vigilancia y cuidado en espacios públicos estratégicos, con especial énfasis en la plaza 25 de Mayo, para que las familias recuperen el uso pleno de los lugares de recreación con total tranquilidad.